EsParaTraposdePapel

Historias basadas en hechos reales... e irreales.
Cualquier parecido con la realidad, es fruto de la ficción, de la fricción o de la mente mental.
Aquí , a veces, se rompe la netiqueta sobre la ironía, este blog no derrocha ironía... supura ironía.
El resto de reglas de netiqueta, valen.....de momento.
Y si no te gusta, no te nervies, que es para trapos de papel.

19 de febrero de 2012

Modo Belén Esteban "on"

http://kikelincaricaturas.blogspot.com/2010/10/belen-esteban.html

Llevo ya una temporada pensando, desde que leí al Dr. Olalde en esta entrada fantástica que recomiendo leer, varias cosas.
Primero, que está bien emprender proyectos, procurar no ser dinamitero, apostando, eso sí por la crítica constructiva. Segundo, que es un arte hacer una crítica constructiva, y que es más arte aun, recibir correctamente una crítica. La crítica, ha de servir para crecer, para redirigirnos los pasos, no para reafirmarnos las garrillas.
Pero lo que más me ha rallado de Rafael Olalde, es el siguiente párrafo:

"Yo como mi admirada Belén Esteban: Por la sanidad pública de mi país (Osakidetza), mato. Con los que la quieran, colaboraré. Con los que la desprecien e intenten cargársela me enfrentaré."


Y extrapolándome este párrafo a mi misma, intrínsecamente hablando, me topo con varias dehiscencias y conclusiones:

A estas alturas, no tengo ese sentimiento amatorio por la sanidad pública de mi comunidad "Riojasalud", no amo a Riojasalud, es más, ni siquiera me gusta, es que no me parece ni medio guapa. Esto se debe a que pienso en mi empresa y la mente viaja a sus gestores. No me siento como parte de la misma. Puede ser que sea mi culpa, quizás que nunca haya tenido ese sentido de grupo a ese nivel.
El sentimiento de equipo de trabajo se circunscribe a mi centro de salud, a mi equipo, sobretodo al equipo enfermero de mi centro: por ese sí que mato; el equipo completo, digamos que me simpatiza bastante;
 ...y por Riojasalud....por Riojasalud muero.

Retomo la culpa que mencionaba antes; hace unos meses, creía que la culpa de todos mis males laborales era de mis jefes (los gerenciantes) que no me valoraban, que no me motivaban, que no me respetaban...seguro que todos habéis pasado por este sentir. Pues queridos: "error!" (como dice ese anuncio tan cansino de los seguros)

Gánate tú mismo tu propio respeto, con tu trabajo diario, de lo que seas capaz, exígetelo a tí mismo; siéntete cómodo, cuando seas capaz de usar correctamente tus recursos.
 Buscar tus goteras y taparlas y asumir las limitaciones que no puedas alcanzar (todavía).
Valórate tú, eres tu más fiero crítico. Tus jefes no te conocen tanto como tú, jamás lo van a hacer, no los necesitas para esto. Tampoco los necesitas para demasiadas cosas del quehacer diario.

Y mientras tanto, todavía dirimo sobre la otra gran conclusión de Olalde, a la que todavía le estoy dando una vueltecica: ¿admiro a Belén Esteban... hasta el punto de llamarla "mi admirada"?.

Eso sí, pontonera yo también, hasta que se seque mi muy querido Ebro!!!