EsParaTraposdePapel

Historias basadas en hechos reales... e irreales.
Cualquier parecido con la realidad, es fruto de la ficción, de la fricción o de la mente mental.
Aquí , a veces, se rompe la netiqueta sobre la ironía, este blog no derrocha ironía... supura ironía.
El resto de reglas de netiqueta, valen.....de momento.
Y si no te gusta, no te nervies, que es para trapos de papel.

18 de abril de 2012

Una de enfermeras: fuera "versus"!!

Esta mañana, he leído esta entrada: estereotipos mir-eir de J.F. Hernáez Yánez , que me ha hecho reflexionar u poco, sobre cómo somos las enfermeras,y sobre cómo nos va. Lo cierto es que, igual la entrada, pretende explicar por qué unos eligen una especialidad, y otros otra, aduciendo que puede que tenga que ver con las cargas de trabajo. (yo pienso, que cuando una enfermera decide encaminar su "hacer profesional" , elige en función de lo que le apetece más, o donde pueda tener una perspectiva de futuro más interesante,...
El caso, y es lo que me ha hecho pensar, es que este compañero da a entender, a través de esos estereotipos, algunas etiquetas que se nos cuelga a las enfermeras que curramos en los centros de salud (entre otros). Y de esos polvos, vienen estos lodos.

El concepto errático que tenemos el enfermerío hospitalario del enfermerío primario (y viceversa), hace que haya una brecha tan grande que la interrelación o comunicación entre unos y otros, nos haga perder puntos solamente a nosotras como colectivo.
Imaginemos, que somos dos hermanos: el gran hermano y el pequeño hermano (es obvio decir cual es cual), si el gran hermano, laborioso, dependiente de papá, trabajador hasta la extenuación, desdeña al peque, pensador, autónomo, crítico y conversador, que a su vez, rechaza al primogénito por engreído, al final, los dos hermanos se quedan sin "chuches", porque mamá (la dirección o los pacientes) no está contenta con que los hijos se lleven mal.
Un hermano mal comunicado con otro, no aprende, se pierde una cantidad de datos, de riqueza, que lo engrandecería mucho más. Es importantísimo, empezar a hacer fluir palabras entre las enfermeras, colectivo amplio donde los haya, más que nada, porque la unión hace la fuerza, el rechazo genera rechazo y a mí me parieron en la calle.
El fin último, son nuestros pacientes (más allá incluso que sobrevivir como colectivo), y no creo que estén ellos más contentos con una enfermera estresada (cuando está ingresado) que no sabe apenas nada de los cuidados que necesita ese paciente, porque no le conoce, y con otra (la de su centro de salud) que tiene que adivinar a través de un informe médico y un formulario estándar para pacientes, qué cuidados le ha enseñado su "hermana".
Yo quiero que nos llamen "enfermesas" a las dos, a tí: enfermera de hospital, y a mi, enfermera de primaria, porque eso querrá decir que ambas empezamos a pensar detrás de esa mesa, a escribir lo que nos es propio y a hablar alrededor de la misma, de esa mesa. No me estereotipes tanto (yo a tí tampoco)), vamos a ver qué queremos las unas de las otras, hablemos de nuestras necesidades, de nuestros amigos y enemigos, así sólo podemos ganar....
Sirva esta entrada,para abrir debate, y puertas, a la comunicación entre entes, a ver si los hermanos se quieren un poco más (se tienen que conocer mejor), y así comienzan a ganar réditos, que al final, quien se lo lleva siempre caliente, es papá, o mamá.