EsParaTraposdePapel

Historias basadas en hechos reales... e irreales.
Cualquier parecido con la realidad, es fruto de la ficción, de la fricción o de la mente mental.
Aquí , a veces, se rompe la netiqueta sobre la ironía, este blog no derrocha ironía... supura ironía.
El resto de reglas de netiqueta, valen.....de momento.
Y si no te gusta, no te nervies, que es para trapos de papel.

22 de julio de 2015

Empatía, al fondo del lodo....


  Si es que, si hay que ir, se va, pero ir pa ná.....pues esto es lo que nos imaginabamos esta tarde en el centro de salud, en el descanso (y os juro por las tijeras de Imogene King que no tomamos psicotropos), sobre cómo razonarán los espermatozoides perezosos, los pobres.
  Y realmente, no es nada divertido ser uno de ellos, sin poderte parar a ver el paisaje, con tanto viaje.
  Ir a castañazo limpio con la cuadrilla, en plan ská, para llegar el primero, a reventar el óvulo, entrar partiéndose y no tener muy claro qué va pasar después.... vaya vidita , no?
  Si hacen un cálculo de posibilidades, casi que mola más quedarse algo rezagado en la orilla del glande y ver a los demás partirse el morro por un futuro incierto.
  Ser óvulo tampoco es ninguna bicoca, pero al menos, una vez que lo eres, ningún otro óvulo va a competir contigo (los puristas de la embriología, que se pongan la manita en los labios, please) ni tienes que desplazarte por tantos sitios. Te das un garbeo por el ovario, mientas te vas haciendo "mujer" y cuando ya eres madura, sales a conocer mundo,...y casi que ni eso. Porque no recorres ni un tercio de trompa de Falopio, es decir, una minucia, y el espermatozoide ya te ha roto, y en ese momento dejas de ser tú.... ¡anda coña! como cuando nos enamoramos!!!

Pero eso, amiguitos, eso ya es harina de otro costal....