EsParaTraposdePapel

Historias basadas en hechos reales... e irreales.
Cualquier parecido con la realidad, es fruto de la ficción, de la fricción o de la mente mental.
Aquí , a veces, se rompe la netiqueta sobre la ironía, este blog no derrocha ironía... supura ironía.
El resto de reglas de netiqueta, valen.....de momento.
Y si no te gusta, no te nervies, que es para trapos de papel.

13 de enero de 2014

Ese culpable maldito


Qué fácil es buscar el “culpable próximo”, cuando se presenta un problema.
Parece ser que nos calma el “esto no está bien” porque “este” lo ha hecho mal. Y se ve que cuanto más cercano tengamos al “presunto”, más sentido tiene todo, y más culpable es.
Si otra mirada, otra persona nos dice “oye , mira desde este otro prisma, porque desde aquí parece que quien lo ha hecho mal es este otro”, esto nos descoloca mentalmente, nos mueve nuestros cimientos penalizadores y brota así esa palabra que sale tan rápido de los labios: “No”.
La negación: yo me he construido mi pirámide mental, he deducido esto y tú no puedes venir a mostrarme esta otra pirámide, que tira la mía abajo, aunque tu prisma sea mucho más cristalino, nítido y hermoso que el mío.
Tenemos las orejeras del agobio puestas, del problema tremendo que nos aplasta las entendederas como una losa. Nos cuesta mucho mirar a otros lados con ellas puestas.
Todo esto se complica mucho más, si hay más de una causa- porque muy señores míos, a veces esto es así y se llama multicausalidad- con más de un culpable. En ese momento ya se nos caen hasta los cimientos emocionales, nos bloqueamos, entramos en brote conspiparanóico, pero ¡atención!, seguimos sin ver, el culpable pasa a ser el indeseable que nos ha hecho girar y divergir el foco de atención en tantos fragmentos. ¿Cómopuedo esparcir así mi dolor, mi ira, mi enfado, mi frustración? Así se me difuminaría mi mártir-culpable y no podría lanzar todo mi dolor en esa dirección…. Pues la reconcentro y vuelvo a converger sobre el “vocero” que dice que me quiere ayudar.

¿Y cómo se resuelve esto?

Detente un momento, respira hondo, coge aire, llena el pecho y ve soltándolo muy despacio.
Sube las manos hacia tus sienes y despégate esas orejeras que te están acotando las entendederas y ensuciando la pupila, vuelve a respirar….y empieza a pensar.
Busca….busca a tu alrededor, pero un poco más lejos, aléjate de ti, sal de tus círculos más concéntricos y busca en ese segundo nivel.
Ahí hay gente que te aprecia, y que hasta te quiere, con una visión más periférica de las realidades que estás viviendo.
Nunca olvides que esa persona te estima por encima de todo y que te quiere ayudar, o al menos apoyar, pero su honestidad le impide darte la razón como un gatito chino de esos que asienten todo el rato.
Y aun así te quiere, no lo olvides…
¿Lo tienes?
Vale… ahora cuéntale tu problema,… vas muy bien.
¿Has terminado por ahora?
Pues es su turno, tú estás abierta, ya no tienes las orejeras y sabes que esa persona te ve y te aprecia y desea ayudarte ,arroparte
Déjate llevar, escucha esa canción que te relaja, que te levanta el alma suavecito.
Ahora permite que esas otras ideas nuevas se posen en tu interior, sedimenten y enraícen, no digas nada todavía, no niegues, no te niegues, ni te cierres, deja que fluya…
Deja que fluya….
Y verás que los culpables ya no importan tanto como antes, porque como poco, has encontrado otro prisma, una solución u otro cobijo…