EsParaTraposdePapel

Historias basadas en hechos reales... e irreales.
Cualquier parecido con la realidad, es fruto de la ficción, de la fricción o de la mente mental.
Aquí , a veces, se rompe la netiqueta sobre la ironía, este blog no derrocha ironía... supura ironía.
El resto de reglas de netiqueta, valen.....de momento.
Y si no te gusta, no te nervies, que es para trapos de papel.

16 de junio de 2015

La espera....


 Se sentía un poco como una niña pequeña, que parece que para ella el tiempo no corre, más bien se arrastra torpe y medio atascado. Cada vez que consultaba el reloj de muñeca, la aguja larga le miraba desafiante, exactamente desde la misma posición que la vez anterior, como susurrando: "por más que me consultes no voy a ir más rápido, querida". Y ese dolor...ahí sigue, no se va ni bien ni mal, como un run-run todo el día, el puñetero, inmune a cada tratamiento, a cada remedio, un día, y otro, y otro...con cada una de sus noches...Señor mío... Se abrió la puerta y salió ella, con la mirada fija en el papel apaisado, el bolígrafo tachando, un nombre, otro nombre, otro más y por fín el suyo. Esbozó media sonrisa, tenía cuatro delante. Si ella hubiera apartado la vista un segundo del folio y hubieran cruzado la mirada, seguro que ´hubiera escalado un par de puestos más...¡maldito papel traidor! "El próximo día me traigo un libro o algo, o dejo que el hijo me encadene con el teléfono ese enorme que está empeñado en comprar, que me ponga los dibujos esos raros y así me entretengo" ¡Qué dolor!